Translate
sábado, 1 de marzo de 2014
Tú, mi canción favorita.
Cuando te escuché cantar por primera vez no me llamaste la atención, eras uno más del montón. Pasaste sin pena ni gloria por mis oídos, tan pronto como me dijeron tu nombre se me olvidó. Luego te escuché en la radio, en el tono de llamada de un móvil. Me entró la curiosidad, sabía que me sonabas pero no recordaba ni cuando te escuché ni como te llamabas, estuve atenta a la radio y por la calle abría los oídos por si te escuchaba, pero nada. Era como si te hubieras esfumado. Notaba algo extraño, como un vacío, sin entender el por qué si al fin y al cabo eras una simple canción que más tarde o más temprano quedarías en el olvido, pero fue más pronto que tarde. Cuando opté por aceptar que desapareciste, resonaste justo detrás mía. Habías esperado a que mi interés se incrementara, a que me diese cuenta de que eras la melodía que me falta escuchar todas las noches antes de dormir, a enamorarme solo con haberte escuchado cantar tres escasos minutos. Pero ahí estabas, nunca te habías ido y nunca te irás pues en mi mente te has convertido en un susurro permanente.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario