Te das cuenta de que solo estás,
cuando lloras y la almohada consuela tu llorar.
Los amigos iguales al sol,
siempre se esconden del chaparrón.
Pero deja ya de compadecerte
y busca la manera de poder hacerte fuerte.
Grita hasta que el coraje te ahorque,
que la rabia será la única que te saque a flote.
Tus dos pies son los que te harán andar,
no las falsas sonrisas que por el camino te mostrarán.
No mires atrás, aquel por el que un día frenaste
hoy solo se dedica a torturarte.
Tu solo te tienes que encarar.
Tu camino. Tu soledad.
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