La mayor de las antítesis posibles es, sin duda, el amor. Cuánta felicidad puede causarnos, pero cuánta tristeza puede traer consigo.
Y es que cuando conocemos a alguien que nos gusta, nunca sabemos si va a funcionar o si va a fracasar. Por lo que para mí amar es algo que solo los valientes hacen. Admiro a aquellos que que van a por todas a pesar de las posibles consecuencias tan nefastas.
Quien sabe, a lo mejor yo algún día sea capaz de hacer un all-in con mi corazón y no me importe si quedo en bancarrota.