Desordeno mi mente en busca y captura del cuausable de mi dolor pero no encuentro más que polvo e historias mal encuadernadas junto a fotos rotas y arrugadas en forma de recuerdos.
Momentos en los que pido ayuda pero inútilmente pues nadie es capaz de calmar este mar de dudas, miedos e incertidumbre que tantas veces me ahoga y luego me arroja a una orilla.
Quiero gritar y lo único que puedo emitir es un susurro de socorro tan leve que ni si quiera yo misma me escucho en este remolino de ideas que van y que vienen golpeando mientras pueden.




