Translate

jueves, 20 de marzo de 2014

Temprana madurez.

Cansancio, me flaquean las piernas ya y mis hombros no aguantan más presión. No entiendo por qué los dificultades se ciñen conmigo, y no es por hacerme la débil ni querer dar pena, pero desgraciadamente las cargas que llevo son de 30 años, 40 quizás, no de 15. La inmadurez para mí no existe, ese paso me lo salté y sinceramente me gustaría ser ahora mismo más imprudente y cabra loca; eso significaría que no han sido tantos los palos recibidos.


martes, 11 de marzo de 2014

Naturaleza contaminada.

Cierra los ojos y escucha. Simplemente eso, abre los oídos.

El rugir del motor de un coche. El suspiro de una persona mayor. El claxon de un camión. La cuenta atrás de un juego de niños. El frenar brusco en una curva. La conversación entre dos mujeres rajando de su vecina.  El solo de guitarra que asoma por unos cascos. El manos libres de un hombre de negocios. El trotar de unos tacones. Los ladridos de dos perros ahogados por sus respectivas correas. El llanto de un bebé y los susurros de su madre. El ruidoso y chirriante motor de una moto de 125cc. El saludo a distancia de dos desconocidos, El insulto a un conductor imprudente. 

Inspira; la contaminación urbana.

Cierra los ojos y escucha. Simplemente eso, abre los oídos.


El silbar del viento. El roce de las hojas con las ramas. Un ulular lejano de un búho solitario. El cencerro de las vacas pastando. Un rudo y cateto pastor llamando a la oveja perdida. La melodía de una bandada de pájaros que desaparece suavemente. El aleteo mudo de una libélula. El ronroneo del arroyo. El ladrido de un perro pastor. El latir suave, pausado del corazón al compás de tu respiración. 

Inspira; la sinfonía de la naturaleza.


domingo, 2 de marzo de 2014

Tu camino. Tu soledad.

Te das cuenta de que solo estás,
cuando lloras y la almohada consuela tu llorar.

Los amigos iguales al sol,
siempre se esconden del chaparrón.

Pero deja ya de compadecerte
y busca la manera de poder hacerte fuerte.

Grita hasta que el coraje te ahorque,
que la rabia será la única que te saque a flote.

Tus dos pies son los que te harán andar,
no las falsas sonrisas que por el camino te mostrarán.

No mires atrás, aquel por el que un día frenaste
hoy solo se dedica a torturarte.

Tu solo te tienes que encarar.
Tu camino. Tu soledad.



sábado, 1 de marzo de 2014

Tú, mi canción favorita.

Cuando te escuché cantar por primera vez no me llamaste la atención, eras uno más del montón. Pasaste sin pena ni gloria por mis oídos, tan pronto como me dijeron tu nombre se me olvidó. Luego te escuché en la radio, en el tono de llamada de un móvil. Me entró la curiosidad, sabía que me sonabas pero no recordaba ni cuando te escuché ni como te llamabas, estuve atenta a la radio y por la calle abría los oídos por si te escuchaba, pero nada. Era como si te hubieras esfumado. Notaba algo extraño, como un vacío, sin entender el por qué si al fin y al cabo eras una simple canción que más tarde o más temprano quedarías en el olvido, pero fue más pronto que tarde. Cuando opté por aceptar que desapareciste, resonaste justo detrás mía. Habías esperado a que mi interés se incrementara, a que me diese cuenta de que eras la melodía que me falta escuchar todas las noches antes de dormir, a enamorarme solo con haberte escuchado cantar tres escasos minutos. Pero ahí estabas, nunca te habías ido y nunca te irás pues en mi mente te has convertido en un susurro permanente.