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domingo, 23 de febrero de 2014
Sal para el corazón.
Otro golpe, más llantos, la frustración aumenta, el miedo entra y la rabia me corroe. Ponerme en medio sin importar que me atraviese la cara un latigazo, no se puede comparar al que ya ha atravesado mi corazón. El mal se apodera de mí y la compasión desaparece y la rabia se convierte en nombre. Una situación que nunca soportaré. Daño, dolor, agua salada cae sobre la herida; otra brecha vuelve a abrirse. Tal vez irreparable.
miércoles, 19 de febrero de 2014
Sociedad de lápices.
Una vez me dieron un lápiz y me hicieron una sencilla
pregunta; “¿En qué te pareces a él?” Mi primera reacción fue pensar “¿Qué
pregunta es esta?” pero al ver que no se trataba de ninguna broma me paré, miré
al lápiz y mi cabeza entró en funcionamiento.
Lo primero en lo que me fijé fue en las características
morfológicas, no me costó mucho trabajo llegar a la conclusión de que el lápiz
ni piensa ni siente y de que había que llegar más al trasfondo, al interior.
Poco a poco fui sacando conclusiones más o menos acertadas, pero con un
parecido relativo. Me dieron 24h para responder, al cabo de una puesta y un
alba llegué a 7 conclusiones:
1. El lápiz posee dentro una mina con la que trazar
nuevos trayectorias.
Yo poseo un don para ponerlo al servicio de
los demás.
2. El lápiz da color o sombra al papel.
Puedo regalar sonrisas o llantos con los
que alegrar o entristecer la vida.
3. Sin un sacapuntas el lápiz no funciona; no
dibuja.
Si no busco mi don, no podré mejorar las
cosas.
4. La goma ayuda a trazar un dibujo nuevo, a darle
otro color al papel.
Nunca está de más enmendar mis errores e
intentar arreglarlos.
5. Un lápiz solo no puede dibujar un paisaje, un
sentimiento, una imagen; necesita de una gama para ello
Sin la ayuda de los demás mi vida no tiene
color, se teñiría de blancos y negros.
6. No todos los lápices son iguales. Todos y cada
uno de ellos aportan su color, su esencia.
En la vida todos somos importantes y la
aportación de nuestros dones irrepetibles constituye el mundo.
7. El lápiz no se mueve solo, necesita de una mano
que le guíe por donde ir o por donde retroceder.
Yo necesito a Dios para que me impulse y me
muestre el camino o la salida. Si no soy un muerto en vida, un lápiz olvidado.
Parece
mentira, quien me iba a decir a mí que un objeto tan sencillo como el lápiz, y
un humano tuvieran tantas semejanzas.
viernes, 14 de febrero de 2014
Un 14 de febrero.
Todos tenemos la vaga esperanza de encontrarnos una carta en el buzón o de que una mano llame a nuestro acorazado corazón. Hoy es el día de las almas en pena por un amor idealizado. Una excusa para impulsar a los indecisos, a los que aman en silencio. La sábana por la que escalar y llegar al balcón de un ansiado corazón.
El amor; la mayor de las paradojas, un caprichoso sentimiento que a todos nos atrapa en sus redes. Repulsión cuando se rompe una idea congelada. Euforia cuando se derrite a fuego lento nuestro marcapasos.
Sin necesidad de hacer los 50 metros lisos se disparan nuestras pulsaciones. Sin necesidad de colorete de suben los colores. Sin necesidad de dar una conferencia se tartamudean vagos sonidos sin llegar a formar palabras. Sin necesidad de estar borracho una risa tonta dibuja nuestra cara. Sin necesidad de llevar una semana sin comer flaquean las piernas cual flan; de todo es el amor capaz.
Cuando pensamos en el amor siempre en involuntariamente lo ligamos a unos profundos ojos, a sonrisa de curvas definidas y a unos cabellos como oro, bronce y plata fina. Todo idealizado más perfecto imposible, mas no es una simple ilusión que queda tapada por la borrascosa realidad. Una triste certeza, que desamor padecemos incluso más que amor real, pues no es una fácil misión dar en el centro de la diana si los vientos son contrarios.
Los sentimientos son el lenguaje del amor; el único que a todos nos venció.
El amor; la mayor de las paradojas, un caprichoso sentimiento que a todos nos atrapa en sus redes. Repulsión cuando se rompe una idea congelada. Euforia cuando se derrite a fuego lento nuestro marcapasos.
Sin necesidad de hacer los 50 metros lisos se disparan nuestras pulsaciones. Sin necesidad de colorete de suben los colores. Sin necesidad de dar una conferencia se tartamudean vagos sonidos sin llegar a formar palabras. Sin necesidad de estar borracho una risa tonta dibuja nuestra cara. Sin necesidad de llevar una semana sin comer flaquean las piernas cual flan; de todo es el amor capaz.
Cuando pensamos en el amor siempre en involuntariamente lo ligamos a unos profundos ojos, a sonrisa de curvas definidas y a unos cabellos como oro, bronce y plata fina. Todo idealizado más perfecto imposible, mas no es una simple ilusión que queda tapada por la borrascosa realidad. Una triste certeza, que desamor padecemos incluso más que amor real, pues no es una fácil misión dar en el centro de la diana si los vientos son contrarios.
Los sentimientos son el lenguaje del amor; el único que a todos nos venció.
Locura y amor siempre al compás
ceguera y amor nunca se separarán
felicidad y amor de la mano van
odio y amor casados están.
martes, 11 de febrero de 2014
Vive ahora, laméntate luego
Eh! Sí, tú, el que está leyendo esto: Arriba, con la cabeza bien alta, que los problemas y las críticas no te derriben. Eres único, no dejes que nada ni nadie te diga lo contrario. Cuando estés hundido, piensa que solo puedes subir y ganar.
Sé fuerte, sé valiente. No cayes lo que veas y no admitas lo que oyes. Ríe hasta que te duela la boca y llora cuando lo necesites, que llorar no es de cobardes ni débiles.
Vive hoy para contar historias mañana. Deja la vergüenza a un lado, que te resbale lo que te digan los demás, si hablan de ti por algo será. Porque un día que pasa es un día perdido que no volverá.
Que tu sonrisa despeje los días nublados. Que te respeten y te quieran tal y como eres, no como ellos quieren que seas.
Demuestra que tener personalidad no es ser un bicho raro. Que tener gustos diferentes no es ser excéntrico, pero eso sí, respeta los gustos de los demás y haz que respeten los tuyos. Hazles ver que ser diferente no es ni mejor ni peor, simplemente es diferente.
No tengas miedo a equivocarte, de los errores se aprende. Fallos cometemos todos a montones, unos más otros menos, por eso no tienes por qué ser "perfecto" o un "torpe".
Si eres pequeño hazte grande, que no te pisoteen. Y si eres grande hazte pequeño, que no esta mal comerse el orgullo de vez en cuando.
Vive ahora y laméntate luego.
Sé fuerte, sé valiente. No cayes lo que veas y no admitas lo que oyes. Ríe hasta que te duela la boca y llora cuando lo necesites, que llorar no es de cobardes ni débiles.
Vive hoy para contar historias mañana. Deja la vergüenza a un lado, que te resbale lo que te digan los demás, si hablan de ti por algo será. Porque un día que pasa es un día perdido que no volverá.
Que tu sonrisa despeje los días nublados. Que te respeten y te quieran tal y como eres, no como ellos quieren que seas.
Demuestra que tener personalidad no es ser un bicho raro. Que tener gustos diferentes no es ser excéntrico, pero eso sí, respeta los gustos de los demás y haz que respeten los tuyos. Hazles ver que ser diferente no es ni mejor ni peor, simplemente es diferente.
No tengas miedo a equivocarte, de los errores se aprende. Fallos cometemos todos a montones, unos más otros menos, por eso no tienes por qué ser "perfecto" o un "torpe".
Si eres pequeño hazte grande, que no te pisoteen. Y si eres grande hazte pequeño, que no esta mal comerse el orgullo de vez en cuando.
Vive ahora y laméntate luego.
sábado, 8 de febrero de 2014
Un teatro llamado Mundo.
Es como si alguien nos controlase, como si fuéramos marionetas de un simple teatro con un final. Nos pasamos la vida buscando unas tijeras con las que cortar las cuerdas que nos atan, pero cuando estamos acariciando la fina, afilada y plateada hoja de la libertad, alguien tensa las cuerdas y nos hace retroceder todo aquello que habíamos avanzado rompiéndonos nuestro corazón de trapo.
Un circulo vicioso; nos plantemos la posibilidad. Reunimos las fuerzas. Pasamos por un momento de felicidad suprema al ver que somos capaces y cuando creemos que nada puede cambiar tiran de nosotros. Caemos. Comemos alquitrán. Respiramos polvo hasta que alguna cuerda nos hace incorporarnos y nos quedamos sentados. Resignados, melancólicos y de nuevo se repite el mismo proceso; el ciclo de la autoestima.
Un circulo vicioso; nos plantemos la posibilidad. Reunimos las fuerzas. Pasamos por un momento de felicidad suprema al ver que somos capaces y cuando creemos que nada puede cambiar tiran de nosotros. Caemos. Comemos alquitrán. Respiramos polvo hasta que alguna cuerda nos hace incorporarnos y nos quedamos sentados. Resignados, melancólicos y de nuevo se repite el mismo proceso; el ciclo de la autoestima.
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