Fumo un cigarro tras otro, esperando que el paquete no se acabe.
Fumo un cigarro tras otro, esperando que sus palabras se alarguen.
Fumo un cigarro tras otro, deseando parar el tiempo, congelar el momento y vivir eternamente en las ascuas aún ardiendo…
Ascuas que me queman, y despierto
del sainete de esta tragedia teatral.
Nada de lo que soñaba va a pasar,
pues siento que se fueron y no volverán
ni la paz que que a su lado sentía,
ni la certeza por la que mataría.
Por mucho que quiera en la vida
ya no hay confianza desmedida
quedó apaleada y destruida
por un miedo que antes no existía
y una inseguridad no conocida,
que me acompañan día tras día
y me recuerdan que,
aunque sea mi deseo, ya no funcionaria…
...Fumo un cigarro tras otro, deseando volver al pasado.
Fumo un cigarro tras otro, aceptando que todo ha cambiado.
Fumo el último cigarro renunciando a volver a encontrar lo que en su momento ya había encontrado.
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