de fantasmas que me escribían poesía
y los sentimientos aparecen de la nada,
la misma que llegó a ser todo en su día.
Cuánto sufrimiento me transmitía
con todos esos miedos sobrehumanos
que le hacían persona cuando escribía.
Busco entre letras torcidas tus manos
y solo hallo reflejos de un amor
que en su momento juntos creamos
y tú destrozaste sin a penas dolor.
Solo ruego un poco de arrojo y valor
para ser capaz de volverte a ver
y que mi voz hable sin temblor:
"Perdón por todo aquello que intenté
y no supe hacer,
aunque te cueste creer,
créeme, solo quise hacerlo bien
y aunque estoy acostumbrada a perder
no acostumbro a andar sin una parte de mi ser"
Cuando falta alguien solemos magnificar lo bueno y minimizar lo malo. Solemos buscar mil explicaciones. Tampoco hay muchas. Es mejor ser propietario de una parcela en el infierno que estar de inquilino en un eden con rejas. Quien no sepa ver lo que vales, no merece ni compartir contigo el mismo universo. Siempre t***. Anonimo.
ResponderEliminarMi universo es pequeño.
EliminarMi anhelo es simple.
Tan simple y tan pequeño
que no hay infierno,
ni edén que acobijen
un sentimiento tan puro
que alcanza ya ser maduro.
No sé a quién escribo
ni tampoco lo quiero saber,
aunque mi corazón ya lo sabe
pero mi mente no lo quiere creer.