Párate a pensar y dime si tus problemas lo son realmente o no son más que un mal intento de ellos.
¿Tú sabes que la persona que te consuela y te da esas palmaditas en la espalda lleva días sin dormir y sin comer porque no le quedan fuerzas y lo único que se las da es una cuchilla o un cigarro?
Aprende de los que incluso cayendo saben robarle una sonrisa al mundo y de los que aunque sea arrastrándose siguen avanzando, porque ellos son los que realmente han vivido en las tinieblas y saben de qué va este juego.
Nunca digas que tu vida es la peor hasta que te la arrebaten, y entonces, cuando no tengas vida, sí tendrás derecho a decirlo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario