Ya una vez hice ademán de no dejarme influir pero no soy capaz de soportar los vituperios. Huí de ellos y ahora me persiguen. ¿Por qué? ¿Por qué no soy capaz de ser yo misma y no como los demás quieren que sea? Tan segura para algunas cosas y tan vacilante para otras.
Se repite la misma historia. La disputa entre mi corazón y mi mente, entre yo y las malas lenguas.
Inseguridad y cobardía
No soy más que eso; un montón de inseguridad y cobardía escondidos en un cuerpo sin decisión alguna.
No hay comentarios:
Publicar un comentario